
La estrategia del Gobierno nacional para que los ahorristas retiren sus pesos y dólares del circuito informal y los depositen en el sistema bancario enfrenta, por ahora, un límite claro: la persistente desconfianza en las instituciones.
Un informe privado señala que en marzo los depósitos en pesos cayeron por tercer mes consecutivo, reflejando la cautela de los ahorristas frente al contexto económico.
Sin embargo, al analizar la composición, se observa un comportamiento más heterogéneo: crecen los depósitos a plazo mientras disminuyen los depósitos a la vista, de acuerdo con un relevamiento de la consultora LCG procesado por la Agencia Noticias Argentinas.
El estudio también destaca la desaceleración en el crecimiento de los depósitos en dólares, con un aumento de apenas US$48 millones en marzo, el nivel más bajo desde mayo de 2025. Este desempeño se da incluso pese a la implementación del régimen de regularización fiscal aprobado a comienzos de año.
Por otro lado, comienza a evidenciarse un incipiente repunte de los depósitos ajustados por UVA. Desde diciembre muestran una recuperación en términos porcentuales, aunque partiendo de niveles muy bajos.
Según el informe, este fenómeno puede explicarse por la búsqueda de cobertura frente a una inflación que volvió a acelerarse en los últimos meses, aunque también advierte que la oferta de este tipo de instrumentos continúa siendo limitada.